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Guía para tratar a una persona depresiva o con ansiedad

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La depresión y la ansiedad son problemas que todos hemos percibido que no muchos se atreven a afrontar y, por desgracia, se han vuelto cada vez más comunes en nuestra sociedad; te explicaremos brevemente cómo se manifiestan y qué podemos hacer al respecto. Guía para tratar a una persona depresiva o con ansiedad

La depresión es una enfermedad muy frecuente, según la Organización Mundial de la salud, 300 millones de personas en el mundo la padecen. Es un problema muy importante, ya que puede afectar la forma de vida y, a veces, puede hacerlos llegar al suicidio. El suicidio es la segunda causa de muerte para el grupo de edades entre 15 a 29 años. En total, 800 mil personas se suicidan anualmente.

La ansiedad y la depresión son dos problemas de salud diferentes, pero se ha encontrado mucha comorbilidad entre los dos, esto quiere decir que hay muchos casos en los que están presentes ambas enfermedades, aunque no se sabe a ciencia cierta si una genera la otra o viceversa, ya que hay experimentos que confirman ambas posibilidades (Agudelo y Buela-Casal, 2007).  Además, los síntomas son casi los mismos, por lo que pueden llegar a confundirse.

Los síntomas más comunes tanto de la depresión como de la ansiedad son los siguientes:

– Llanto

– Tristeza

– Irritabilidad

– Inquietud física Guía para tratar a una persona depresiva o con ansiedad

En la ansiedad se presenta una excitación fisiológica, mientras que en la depresión se nota una falta de interés en cosas que antes se disfrutaban.          En algunos casos, también puede haber síntomas físicos como taquicardias, mareos, temblores musculares, dificultad para respirar, sudoración, dolor abdominal, punzadas y cansancio, y síntomas emocionales como angustias, miedo, falta de concentración, inseguridad, ganas de huir, obsesión y agobio.

Siendo una enfermedad tan común, es normal que durante nuestra vida nos enfrentemos a ella, ya sea en carne propia o a través de alguien que la padezca, puede ser nuestro familiar, pareja o amigo y, si es alguien muy cercano a nosotros, vamos a buscar y a luchar por su bienestar. Esto es un verdadero reto y puede que nos vayamos a sentir frustrados, desesperados y solos durante este camino, es por esto que decidimos dar a conocer la siguiente información sobre cómo ayudar a una persona que padece este trastorno. Guía para tratar a una persona depresiva o con ansiedad

Buscar ayuda

De las cosas más importantes que debemos hacer, es buscar ayuda, nunca como una exigencia hacia la persona, sino como sugerencias, acercando opciones y facilitándolas tanto como esté en nuestras manos. Por ejemplo, plantearle la opción de una terapia, contarle los horarios en los que podría ir y cómo podrían pagarla; si sientes mucha resistencia al respecto, busca otro tipo de asistencia, es decir, si buscaste primero a un psicólogo, intenta ahora con algún terapeuta alternativo como un acupunturista u otro tipo de análisis. También puedes encontrar opciones psiquiátricas, que, aunque puede parecer una buena opción, tenemos que manejar los medicamentos siempre con cautela y previniendo los posibles efectos secundarios. Guía para tratar a una persona depresiva o con ansiedad

Lo que puedes hacer

1. Tienes que ser comprensivo y tener mucha confianza en lo que te dice la persona: la depresión y la ansiedad son cuestiones que superan la fuerza y la voluntad de quien las sufre, no es una decisión ni es cuestión de esfuerzo o de ganas. Es un estado en el que sus emociones se desbordan; piensa, por ejemplo, en cuando eras niño y algo te daba mucho miedo, como que tu mamá no llegara a la escuela por ti, esa sensación irracional e inalcanzable, multiplícala por todos tus años y tu consciencia adulta y el resultado es lo que la persona con ansiedad y depresión está percibiendo. Por eso, no es recomendable decirle cosas como échale ganas, o sé fuerte, o todos hemos estado tristes, ya supéraloGuía para tratar a una persona depresiva o con ansiedad

2. Durante un ataque de ansiedad, la persona puede sufrir de mucho llanto, sudor frío, mareos e incluso temblores; en ese momento, es muy difícil que pueda hablar o explicar lo que siente, no te puede decir por qué se siente así, ni cómo puedes ayudarlo, lo que puedes hacer es abrazarlo, dejar que se recueste, acariciar o masajear, y contarle algo que pueda interesarle, para llevarlo a otra línea de pensamiento. Puedes hablarle de algún plan para el futuro, de algún recuerdo juntos o de su infancia, de una noticia que pueda interesarle, si no tienes idea de qué hablar, puede ser de tu día en la escuela o en el trabajo, de alguna experiencia que te acuerdes, de algo que hayas visto en internet, leerle un cuento; el punto es intentar que se distraiga y que se reconforte, no hables de muertes o de cosas que sepas que puedan alterar más a su persona, necesitamos que sienta apoyo y que su cuerpo logre relajarse. Guía para tratar a una persona depresiva o con ansiedad

3. No te desesperes si no logras sacarlo de ese estado, no te enojes ni busques nada por la fuerza. Tu compañía y comprensión pueden ser los factores que hagan que se termine más pronto el ataque. Estate consciente de que es cuestión de tiempo para lograr la calma. Guía para tratar a una persona depresiva o con ansiedad

4. Durante un momento de mucha depresión, cuando la persona no quiere levantarse ni hacer nada, podemos intentar ofrecerle hacer algo que le agrade, pero muchas veces esto no funciona, ya que uno de los síntomas es que se pierde el interés por cosas que antes le gustaban. El punto más importante aquí, de nuevo, es que no te enojes ni te desesperes, puedes poner una película y verla juntos o pedirle que haga algo por ti que necesitas muchísimo.  Guía para tratar a una persona depresiva o con ansiedad

5. Felicítalo cuando se sienta mejor y agradécele su esfuerzo, muestra que sabes que está viviendo algo muy difícil y que admiras el hecho de que esté saliendo adelante. Guía para tratar a una persona depresiva o con ansiedad

6. Durante la recuperación, es probable que haya recaídas, hazle saber que es normal, que no se sale de un padecimiento como ese de un día para otro, dale tiempo y mucho cariño. Guía para tratar a una persona depresiva o con ansiedad

Lo que NO debes hacer

Obviamente, cada persona y cada enfermedad es diferente, entonces debes de conocer mucho a la persona para saber qué cosas le pueden funcionar y qué otras le pueden hacer más daño.

Lo que no es nada recomendable, como ya dijimos, es cargarle responsabilidad sobre lo que está viviendo. A pesar de todas las teorías sobre el origen de la depresión y la ansiedad, es un hecho que no es sano estar culpando a la persona, ya que esta sensación es de las más fuertes durante este estado y no es conveniente reforzarla. Guía para tratar a una persona depresiva o con ansiedad

Los pensamientos de ansiedad y depresión tienden a funcionar en ciclo: pienso en algo y pensar en eso me trae mucha ansiedad, que me hace pensar en que tengo mucha ansiedad y eso que me provoca aún más ansiedad, siendo una gran bola de nieve. Como cuando te despiertas de una pesadilla y piensas en sólo no tener pesadillas, lo que te recuerda tu pesadilla y vuelves a sentir el miedo; por eso, no es bueno preguntarle mucho que en qué está pensando, ni decirles que te están haciendo sentir mal o que te están desesperando, porque esa oración puede ser la sentencia de su siguiente ataque.

La ansiedad tienen un origen único en cada individuo, pero no se trata de un solo factor, son cosas que pueden venir desde su infancia, todas las experiencias que ha vivido, sus creencias o en lo que lo han hecho creer, e infinidad de razones más. Tú no eres el generador de una enfermedad tan amplia, ten la confianza de que, con ayuda médica y con tu amor, tu ser querido puede salir adelante, es cuestión de tiempo, fuerza y paciencia. 

Es sano que tú también asistas a terapia, para que no haya este tipo de sentimientos de culpa ni confusiones con respecto a lo que está viviendo esa persona.  Puede ser el mismo terapeuta de tu ser querido. Guía para tratar a una persona depresiva o con ansiedad

La luz al final del túnel

Aunque parezca lejanísimo e inalcanzable, la ansiedad y la depresión tienen una salida y, como muchas de las cosas duras en la vida, nos dejan una recompensa y una satisfacción enorme.   Guía para tratar a una persona depresiva o con ansiedad

Después de mucho tiempo, recaídas y avances, la persona recupera su salud y su estado de ánimo normal. En este momento, la relación de confianza y de amor que se genera con todo el camino recorrido es muy fuerte; sea tu pareja, familiar o amigo, el lazo que se genera entre ustedes después de todo este proceso va a ser irrompible: la confianza que le regalaste para entender todo lo que sentía y la que él o ella te dio para que tus palabras y  compañía lo pudiera sacar de la marea de sus pensamientos se convertirá en una confianza plena y en pura honestidad.

Recuerda que siempre en las relaciones humanas, la empatía y la comunicación son esenciales. Nos tenemos que mover siempre por el camino de la verdad, a pesar de que a veces vaya en contra de las “reglas” que pusimos aquí, nadie tiene las respuestas ni la verdad absoluta, esto es sólo un acercamiento que puede funcionar.           Guía para tratar a una persona depresiva o con ansiedad

Todo lo que vivimos es parte de lo que nos conforma, hay que aprender a lidiar y a agradecer por cada situación, porque nos hacen quienes somos y amplían nuestra perspectiva del mundo, y esas experiencias nos vuelven personas más felices.     

Rompamos de una vez por todas con el estigma de las enfermedades mentales, démosle el lugar que merecen y no las juzguemos.

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El arbolito de navidad

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Ya son épocas decembrinas, y con ello, la eterna duda: ¿árbol natural o artificial?, si bien las posturas son encontradas entre cultivadores de árboles de Navidad quienes defienden el consumo de ejemplares naturales frente a los artificiales, alegando que son más ecológicos y generan residuos biodegradables fáciles de reciclar. Por su parte, los ecologistas advierten que el porcentaje de supervivencia de esos árboles es de uno por mil. Y aconsejan el árbol artificial, con tal que se guarde de un año para otro y que no acabe en el vertedero provocando toxinas.

Si estás pensando elegir un árbol navideño para estas fiestas, lo primero que deberás decidir es qué tipo de árbol estás buscando, Te invitamos a reflexionar sobre la elección del árbol navideño analizando los pros y contras de cada uno de estos, así mismo, nuevas tendencias en árboles navideños.

Árbol artificial.

Pros:

Los árboles artificiales son más económicos que los naturales, al poder utilizarlos año tras año, suelen ser muy resistentes pueden durar más de 10 años.

Se ahorra dinero en la decoración ya que existen modelos que ya traen las luces o adornos integrados.

Contras:

Los diversos procesos por los que pasa la fabricación de los árboles de Navidad artificial contaminan hasta 20 veces más que quemar cinco llantas.

A pesar de que podremos utilizar el mismo arbolito durante varios años los impactos relacionados con su fabricación son demasiado importantes. Ya que entre los materiales que se requieren para su elaboración están los plásticos, PVC y aluminio, en cuya producción y procesamiento consumen gran cantidad de recursos naturales y generan gran cantidad de residuos y contaminación.

Árbol natural:

Pros:

Podrá disfrutar su frescura y perfumar tu casa de forma natural durante la Navidad.

Si se compra un arbolito vivo con sus raíces intactas, se puede plantar en su jardín después de las festividades. Ayuda a preservar el ecosistema natural durante su ciclo de vida. Contribuyendo a limpiar y descontaminar el aire en su proceso de convertir gas carbónico en oxígeno, (un pino natural por ejemplo, provee oxígeno a 18 personas todos los días).

Contras:

Promueve la talla clandestina de los pinos.

Utilizar un árbol nacido en el bosque (y más aún si se tala para ello) como árbol de Navidad casero, es una acción antiecológica que atenta contra el ecosistema que provee albergue a muchas especies como pajaritos, ardillas e insectos.

Son más difíciles de transportar que los artificiales y más frágiles. Además hay que tener especial cuidado a la hora de comprarlo.

Al tener un arbolito natural en casa, hay que tener en cuenta que requiere de más cuidados que los artificiales. Hay que regarlos, y no colocarlos cerca de fuentes de calor, y no usar luces que pudieran provocar que se caliente y se seque.

Ahora bien, existen nuevas tendencias en árboles navideños y estas son a base de materiales reciclados, que van desde cartón, botellas de pet o vidrio, luces de led con ayuda de una pared blanca, etc., la creatividad y originalidad de cada quien no tiene límites, y si lo creativo no es muy tu fuerte, en internet se pueden encontrar distintos tutoriales de cómo elaborarlos dependiendo de tus gustos, puedes consultar desde YouTube hasta Facebook para encontrar ¡ideas increíbles!, como @closetitgirls. Sea cual sea tu elección, el objetivo es tratar de causar el menor daño al ecosistema.

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Productos chinos y sus consecuencias en Latinoamérica.

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Los productos hechos en China han tomado una posición más que favorable en el mercado internacional. Es normal que éstos sean los más comunes en todo tipo de comercios alrededor del mundo, pero, ¿cómo ocurrió esta invasión de productos de origen chino y cómo afecta al comercio de América Latina? En este artículo responderé a este par de interrogantes.

Para observar las razones de por qué China se ha convertido en la potencia comercial que es hoy en día, recordemos que no fue sino hasta el año 1978 cuando se abrió por primera vez a la inversión extranjera y a las reformas económicas mundiales. Su crecimiento desde ese entonces ha sido exponencial y envidiable, entre 1978 y 2005 su tasa media anual de crecimiento alcanzó el 9.5%, a finales de 2004 se convirtió en el tercer lugar mundial en exportación, y tan solo durante el periodo de 1990 a 2002 sus exportaciones aumentaron 425%, 310% por encima de la media mundial en el mismo periodo; los consumidores de productos chinos alrededor del mundo son aproximadamente 1 300 millones de personas, y, según expertos como Goldman Sachs, en el año 2040 China superará a Estados Unidos como la principal economía mundial.

Entre las cosas que han motivado este crecimiento económico chino, están que a mediados de octubre del 2004, China emitió un bono por la cantidad de 1 000 millones de euros a un plazo de 10 años, el cual ha sido cuadruplicado con creces por inversionistas europeos. Se ha decidido invertir tanto en este país porque su economía es mucho más abierta que la de la mayoría de los países emergentes, porque su arancel bajó considerablemente en los últimos años, porque puede producir bienes de poco valor agregado a un precio muy bajo y porque en China los salarios son cuatro veces inferiores a la media salarial de América Latina, por ejemplo.

Cabe señalar que en el año 2001 China se incorporó a la OMC (Organización Mundial del Comercio) y esto implicó que se abriera a los mercados mundiales, lo que intensificó la recepción negativa del mercado chino por competir y afectar directamente a los mercados emergentes, sobre todo los asiáticos y africanos y, a menor escala, al mexicano. Esta visión negativa permea hasta nuestros días, por lo general se descalifican y rechazan todo tipo de productos de origen chino e incluso se les prejuzga como de mala calidad, esto aunado a que muchos de los productos que más comúnmente se comercializan de origen chino son piratas, copias de productos de marca y de una calidad inferior a los originales. Sin embargo, el poder económico y de atracción de inversión de este país asiático y su bajo precio de producción, hace que sus productos se sigan vendiendo alrededor del mundo, sobre todo en Estados Unidos.

Por otro lado, al analizar observamos que existe un problema con el mercado transnacional chino, pues su exportación rebasa por 30 400 millones de dólares a su importación, lo que, con el paso del tiempo, terminará generando costos y obligando a un balance entre estos dos aspectos, lo que abre una posibilidad para las economías latinoamericanas. Pues, a excepción de México con quien China comparte especialidad de exportación (tecnologías de la información, artículos de consumo electrónicos, componentes electrónicos, prendas de vestir, equipo de transporte y manufacturas varias) y país principal receptor de sus exportaciones (Estados Unidos), los demás países latinoamericanos no comparten mercado con China (puesto que ellos se especializan en exportar productos básicos) y por ende no le compiten directamente.

 Al contrario de lo que se podía creer, los países latinos podrían beneficiarse a mediano y largo plazo del fenómeno económico chino, porque con el paso del tiempo, China irá cada vez importando más y más materia prima para producción y fabricación con fines de reexportación (su especialidad), y en América Latina tenemos a países que son los principales exportadores de algunas materias primas, como cobre y soja. Ante esto, la manera en que los países latinos puede sacar provecho es especializándose en la exportación de materia prima.

Es decir, la economía china ha sabido posicionarse como una mega potencia en los últimos años debido a ciertas facilidades de inversión, de producción sin valor agregado a precio bajo y mano de obra barata. Su dominio y nivel de producción es tal que hoy en día es común hallar productos de este origen en todo tipo de mercado, tienda y local alrededor del mundo. A pesar de la visión negativa que tenemos de los productos chinos y el dominio de estos en el mercado mundial, los países latinos podremos, a largo plazo, sacar beneficio de la producción en masa de la industria china.

Alexis Gómez para Watch & Think

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Productos que pensabas que eran mexicanos

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México tiene una vasta cultura por la cual sentirse orgulloso; somos de los países que aún conservan latente su pasado indígena y seguimos practicando tradiciones milenarias, sin embargo, existen muchas cosas que creemos que son 100% mexicanas, cuando en realidad, su origen fue en otros países. 

Ola  

La famosa “ola” que hacemos en los estadios de fútbol no es mexicana, no se conoce tal cual su origen, algunos aseguran que comenzó en un partido de los Yankees de Nueva York, aunque otros opinan que quienes lo hicieron por primera vez, fueron los canadieneses durante un partido de hockey. Productos que pensabas que eran mexicanos

Galletas Marías de Gamesa 

Sí, suena increíble, pero estas típicas galletas de la carlota de limón ya no son mexicanas, ahora, al igual que las galletas habaneras y saladitas, pertenecen a Uniliver, una empresa que mueve productos PepsiCo. Una triste realidad.  Productos que pensabas que eran mexicanos

Cerveza Corona 

Esta cerveza fue vendida a una compañía belga llamada Anheuser-Busch InBev, la cual tiene los derechos de comercialización de Grupo Modelo. Pero bueno, al menos el slogan nos sigue haciendo populares en el resto del mundo. Productos que pensabas que eran mexicanos

La salsa Tabasco 

Aunque tenga un nombre muy típico mexicano, esta salsa fue creada en Luisiana, Estados Unidos, por Edmund McIlhenny, quien estaba encantado con los chiles rojos de Tabasco en México. Productos que pensabas que eran mexicanos

Los churros 

Aunque originalmente no eran de azúcar, los churros se crearon en China, siendo más bien salados. Después, los españoles crearon los azucarados, que trajeron a México, donde se han perfeccionado desde entonces.  Productos que pensabas que eran mexicanos

Chocolate Abuelita 

Originalmente, este chocolate sí era 100% mexicano, hasta que en los 90, Nestlé adquirió la compañía Dulces y Chocolates La Azteca, absorbiendo este tipo de productos, por lo que ahora es una empresa extranjera la que lo fabrica.  Productos que pensabas que eran mexicanos

Los tacos de pastor 

Calma, tampoco entres en pánico, claro que son mexicanos, pero vienen de una tradición árabe, o sea, no somos tan originales. Pero no te preocupes, si estás en Europa, puedes comer un delicioso kebab y recordar tus tierras, aunque sin tortillas de maíz. Productos que pensabas que eran mexicanos

La horchata 

Sí, una triste realidad, aunque forme parte de nuestras típicas aguas frescas, la realidad es que proviene de una tradición española, más específicamente, de Valencia. Productos que pensabas que eran mexicanos

Las piñatas  

Las piñatas tampoco se salvan. Obviamente en México ha florecido la tradición, pero la realidad es que las piñatas se originaron en un pequeño pueblo chino, originalmente se crearon para la celebración de año nuevo, aunque éstas no estaban rellenas de dulces, sino de semillas, augurando una buena cosecha, después las quemaban y se repartían las cenizas entre los participantes, ya que eran un símbolo de buena suerte. Productos que pensabas que eran mexicanos

Pero no te sientas mal, vivimos en la globalización, por lo que es normal que no seamos totalmente originales, solo no presumas estas cosas con los extranjeros porque alguno podría callarte. 

¿Qué fue lo que más te sorprendió? 

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